Fue hacia finales de los 70. El cura de O Cebreiro, Elías Valiña, reclutó a gente para señalizar la ruta con pintura sobrante de obras de carreteras. Jamás imaginó la trascendencia que iba a tener su iniciativa...
Curados, semicurados, frescos... Centenares de personas acudieron a degustar las distintas variedades de quesos y a disfrutar de la Feira do Pan de Ousá