La ruta Loio Ruxidoira, en Paradela, resulta el lugar ideal para pasear y evadirse del mundanal ruido abstraídos por la belleza y tranquilidad del paisaje.
El ejemplar pesaba 300 kilos y lo prepararon en el restaurante O Canedo, en presencia del armador del barco que lo capturó y de un profesional del "ronqueo", que es como se llama la técnica