La crecida del río Tambre, ya desbordado en el lado amiense, elevan la preocupación de los vecinos ante la posibilidad de que tengan que abandonar sus casas. En Bertamiráns el paseo fluvial está cerrado. En Santiago se recogieron ya 40 litros por metro cuadrado y, en Santa Comba, más de 61
Olalla Sánchez
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Emilio Forján