La peña de la localidad nació en 1999 y se ha mantenido fiel mientras a su alrededor la afición por el equipo, poco extendida, vivía momentos mejores y peores
José Castro Barreiro nació poco más de un mes antes que el club de sus amores, al que se abonó tras jubilarse del mar; con diez años se subía a los árboles de Balaídos para seguir los partidos del equipo