La duda reside en si tendrá o no suficientes fondos para hacer frente a los compromiso de hasta 9.500 millones de euros que tiene pendientes de aquí a mediados de junio.
La Bolsa y la deuda parecen mostrar que los inversores respetan a España, pese a sus riesgos en el país luso. Portugal se resiste al rescate y seguirá luchando.