La crisis del textil ha empujado a un grupo de mujeres de Ordes a trabajar en la nave logística de Vegalsa-Eroski de Oroso, un centro hasta ahora muy masculinizado
Este profesional ha dirigido sus esfuerzos a concienciar al poder sobre la aportación que tiene esta actividad a la sociedad. «Sin negocios no hay vida en la calle», dice