María Hermida (Rodeiro, 1981). Licenciada en Publicidade e Relacións Públicas. Máster en medios de comunicación de La Voz. Traballou nas delegacións de Deza, Arousa, Ferrol, Barbanza e, actualmente, en Pontevedra. Especializada en informacións sobre covid-19
María Hermida (Rodeiro, 1981). Licenciada en Publicidade e Relacións Públicas. Máster en medios de comunicación de La Voz. Traballou nas delegacións de Deza, Arousa, Ferrol, Barbanza e, actualmente, en Pontevedra. Especializada en informacións sobre covid-19
La empresa está haciendo pruebas para comprobar si puede producir con el agua de la depuradora de Placeres tras haber tenido que parar la fábrica por el bajo caudal del Lérez
Dani y Nanda en sus tiendas de Pontevedra y Fran en su taller mecánico del rural de Portas metieron la tijera a sus jornadas «para tener vida». Dicen que les dan los números
Lourdes Bustamante cerró la puerta de su casa en Venezuela y cogió las maletas hacia Pontevedra tras sentir que su vida peligraba. Fue un drama, pero lo convirtió en su gran oportunidad
María Blanco se marchó en 1993 en barco a Inglaterra con una dirección para ejercer de niñera. Enseña en una universidad pública de Londres y se vuelca en motivar a los estudiantes
Dejó la ESO a medias y, con treinta años, la sacó en ocho meses. Luego hizo un ciclo medio sanitario y, aunque su ilusión era trabajar en lo suyo, las obligaciones familiares se lo impiden
De septiembre a diciembre de 1957 y de 1986, primero el príncipe Juan Carlos y luego su hijo Felipe se formaron en Marín. Repitieron parte del guion, al que también parece predestinada la princesa de Asturias
Manolo, que está a punto de cumplir 92 años, ha perdido casi toda su visión. Pero su capacidad para querer a la que fue su mujer, a la que vio hacerse pequeñita con el alzhéimer, sigue intacta
Con 41 años, vino de Colombia hace seis meses y se empleó pintando casas o en la vendimia. Su ilusión es poner sus papeles en regla y poder «trabajar y cotizar a la Seguridad Social»
A Tonny, que murió hace doce meses con 41 años, se le conocía porque gritaba por la calle en Pontevedra. Pero era como si no existiese. Su lápida es lo más bonito que tuvo
La llegada de cenizas a los cementerios municipales casi se triplicó desde el 2012, lo que en algún momento hizo que no hubiese columbarios de alquiler libres