Lupe Murillo es uno de esos ejemplos que no abundan, que casi parecen ficción, porque solo se ve en las películas. Es una mujer joven, con años de trabajo a sus espaldas como directiva de una empresa de conservas. De buena familia, es una de las poquísimas presidentas de un club de fútbol y, además, ha entrado en el Parlamento como diputada por el PP.
Carmen García de Burgos