Múltiples muestras de cariño reciben estos días Dori y Tata González, gerentes de esta cafetería pastelería que impulsó iniciativas culturales desde 2015
La firma llevaba meses trabajando en la pieza de porcelana, que luce una lágrima en la mejilla «como alegoría de la pena de los monarcas por unos tiempos que ya no volverán»