Claudia y Jose, «Pachá», habían juntado sus vidas en el Moby Dick, un conocido bar de copas de Sada. Unieron sus soledades y se lanzaron a la aventura de vivir juntos en un piso en Betanzos. Allí formaron su hogar. Pero la casualidad hizo que a escasos metros de su calle Pachá se reencontrara con su pasado. Confió en que Prado Riveiro, un conocido de Teixeiro, estuviera rehabilitado. Se equivocó.
Claudia y Jose, «Pachá», habían juntado sus vidas en el Moby Dick, un conocido bar de copas de Sada. Unieron sus soledades y se lanzaron a la aventura de vivir juntos en un piso en Betanzos. Allí formaron su hogar.
Los cauces gallegos todavía están a tiempo de regenerarse y la comunidad dispone de la oportunidad de hacer un sello de marca de los espacios fluviales, según este experto