Visitantes y peregrinos acumulan este verano un sinfín de escenas de pícnics improvisados en el Obradoiro, acampadas en el casco histórico y desmanes de todo tipo
El compostelano Carlos Nieves asegura que empezó con el confinamiento por el covid para animar a sus amigos y que «solo fallé cuatro días porque se me averió el móvil»