El presunto infanticida de Gondomar se enfrenta a un máximo de 50 años de cárcel
Víctor Bouzós no será juzgado por llevarse a sus hijas ya que el secuestro por parte de un progenitor no está contemplado como delito El padre de las dos niñas de Vigo que fallecieron tras permanecer secuestradas durante tres días se enfrentará a una pena máxima de 50 años de prisión (25 años por cada pequeña) si finalmente se confirma que ambas fueron víctimas de un homicidio intencionado. En caso contrario, el presunto infanticida sería juzgado por dos delitos de homicidio por imprudencia que conlleva penas de entre dos y ocho años de prisión. Víctor Bouzós no será juzgado por llevarse a las pequeñas ya que el Código Penal no contempla el delito de secuestro cuando el infractor es uno de los progenitores y tiene la patria potestad sobre el menor.