Los 700 trabajadores del AVE han inyectado una lluvia de millones en la villa de los viaductos donde, a diferencia de otros municipios, apenas se han producido cierres de negocios porque se capea la crisis
Redondela sufre inundaciones y los dos únicos efectivos del Grumir no dan abasto para bombear los 700.000 litros de agua acumulados en una vivienda de Reboreda