La sentencia ve probado que Porto y Basterra idearon y ejecutaron un plan conjunto para asesinar a su hija y que antes la drogaron para que no pudiera defenderse
Por la sala de la Audiencia pasaron 140 testigos, pero el juez solo necesitó unas pocas pruebas periciales y menos testimonios que el jurado para fundamentar su condena
El jurado respondió al cuestionario del objeto del veredicto con 45 testimonios, pruebas periciales o documentos, y no tuvo en cuenta más de la mitad del contenido de la vista oral
El jurado ve probado que, «de común acuerdo», dieron lorazepam en repetidas ocasiones a su hija y que también lo hicieron conjuntamente el día de su muerte; la llevaron al chalé de Teo y, a punto de fallecer, la ataron de pies y manos para que no pudiera defenderse; entonces la mataron
La mayoría de las respuestas requieren una justificación para Porto y otra para Basterra, al ser necesario determinar si estuvieron juntos o no en momentos clave
Los cinco varones y las cuatro mujeres que componen el tribunal alcanzan hoy el cuarto día de reflexión, aislados y con contacto exclusivo con funcionarios del juzgado