Trató con éxito a un joven, afectado de síndrome de Brugada, que tenía ya un desfibrilador implantado y padecía paradas cardíacas reiteradas. El cardiólogo catalán Josep Brugada participó en la sesión, uno de los menos de 20 casos realizados en el mundo
Una afectada explicó que le diagnosticaron el problema de grasa en su cuerpo tras detectárselo a un nieto. Otra, de 35 años, indicó que le habían dado una esperanza de vida al nacer de solo pocos días. El CHUS es ahora centro de referencia en España para estos males raros