La producción se comercializaba, en el extranjero o en ferias, bajo la marca Boiromar Seafood, que se creó cuando los Piñeiro tenían la planta en O Chazo
La cofradía está harta de insistir a Portos de Galicia que el edificio necesita una reparación. Además, el mal tiempo dejó arrastres, inundaciones o numerosos árboles arrancados por el viento