Investiga si la familia de Valdeorras que atendía al octogenario incurrió en un delito de malos tratos En un minúsculo cobertizo sin ventilación, tendido sobre un suelo de cenizas porque se había caído del raído colchón. Allí encontraron los agentes de la Guardia Civil de A Rúa el pasado sábado a un anciano de la localidad vilamartinesa de Valencia do Sil. Un aviso anónimo permitió la investigación de los agentes, que tuvieron que rastrear el pueblo en busca de Domingo Díaz, de 81 años. La puerta del chamizo estaba cerrada con llave. Dentro, dormía el octogenario, que padece demencia senil y alzheimer. Su hijo anunció que exigirá una indemnización a sus consuegros, que le «cuidaban» desde hace tres años.
ROCÍO RAMOS
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JAVIER BENITO