Es posible, pero incómodo. No tendrás que renunciar a tener luz en casa o Internet en el móvil, pero visitarás más que nunca el banco, para pagar los recibos. Lo que no será tan fácil es cobrar la nómina, sobre todo si es abultada
Cara y cruz en las primeras sentencias sobre la adaptación de horarios: hay jueces que la conceden si la empresa no negocia, aunque otros ponen la carga sobre el trabajador