Recala de nuevo en españa, país por el que siente una especial predilección que no oculta, una de las grandes voces del jazz. Quizá la última voz clásica que sigue viva. pero no se engañen, la de Detroit es una innovadora que lo mismo se subea un escenario con Wynton Marsalis, Sam Mendes, Cncha Buika o el mismísimo Daniel Barenboim. Todo vale para ella en el jazz, la música en la que ha encontrado la libertad para meter todas sus inquietudes musicales, que no son pocas
Fernando Molezún