Irureta llevó al brasileño, que podría actuar ante el Betis en la segunda mitad Con una defensa que a principio de temporada pondría los pelos de punta. Con la trascendencia de un resultado vital para la institución. Y con la incomprensible y lamentable presencia de Djalminha, el Dépor llegó ayer a Sevilla para jugarse toda la temporada.
Romero fue el último en subirse al carro de las lesiones. Un golpe y al banquillo, si un milagro de la Macarena no remedia su mal. Naybet, sancionado, no ha recibido la cautelar, o no se ha pedido, o quién sabe qué, porque en la expedición blanquiazul nadie fue capaz de dar razón alguna.
FERNANDO HIDALGO