Arsenio alcanza los 80 años. Tras una vida dedicada al balón vive refugiado en su familia, huyendo del ruido que acompaña al fútbol y buscando paz. «Lo agradezco, pero no necesito un homenaje», dice
Arsenio Iglesias alcanza los 80 años. Tras una vida dedicada al balón vive refugiado en su familia, huyendo del ruido que acompaña al fútbol y buscando paz.