Marcos Lesta lleva diez años trabajando en el parque Ameixeiras de Iberdrola (en Lalín), pero como el resto de sus compañeros debe asistir periódicamente a cursos de formación para saber qué hacer si le pasa algo en lo alto de un aerogenerador, que se imparten en un centro de Pamplona. La eléctrica presume de que su indice de accidentes es comparable al de una empresa con personal de oficina.
Fátima Fernández