Esta playa supone un relajante «oasis zen» para los senderistas de la Ruta dos Faros; el impacto visual que produce la belleza del paisaje gana mucho si se llega a pie a este pequeño arenal
Una antigua dueña afirma que los chabolistas llevan diez años asentados de forma «consensuada y pacífica» y niega haber intervenido en la venta del suelo a la multinacional Global Fitness