Dejó el periodismo para trabajar con Andre Agassi en la elaboración de las memorias del tenista, un libro que sorprendió por su gran calidad literaria. Ahora publica en España «el bar de las grandes esperanzas», en el que traza su propia autobiografía a partir de sus recuerdos en el bar Dickens, un lugar que frecuentaban poetas, policías, apostadores, boxeadores o estrellas del cine. Todos tenían una historia que contar
Enrique Clemente