El dirigible orgullo de la Alemania de entreguerras surcó el cielo de la ciudad olívica en el verano del año 1929 durante su viaje de la vuelta al mundo en 128 horas
Dos vigueses lanzan «Sabidurius», un juego de mesa analógico convertido en obra de arte en tiempos digitales, diseñado por ellos y fabricado en Galicia