El gran reto que debe afrontar España consiste en conciliar dos objetivos aparentemente contradictorios: acelerar el crecimiento para crear empleo y reequilibrar las cuentas públicas. La mejora de la productividad, que pasa por forjar un nuevo modelo económico, constituye la gran tarea pendiente. El crecimiento anémico y la incertidumbre mundial llaman a las puertas del 2016. Las economías avanzadas repuntan, las emergentes tornan inquietas los ojos hacia China que contiene su crecimiento.
Juan Arjona
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Cristina Porteiro