La Xunta aporta 2,5 millones para este proyecto, en el que la compañía pública invertirá cerca de 10 para transformar sus procesos y modernizar las instalaciones
Este tipo de plantas son imprescindibles en la transición energética como respaldo a las energías renovables. Las centrales de ciclo combinado garantizan una generación rápida ante posibles caídas de suministro