La apertura del pabellón del instituto estaba prevista para esta semana, pero tampoco podrá ser. La instalación sigue haciendo aguas, ahora por el suelo
Reboredo fue el pionero en Cambados en tentar a la suerte. En 1954 selló las primeras quinielas, y ya no paró. Su gran premio fue un pleno al quince de 1,5 millones. Ayer repartió 75.000 euros con el Niño