Estos dos músicos comparten pasión por la percusión; disfrutan contagiando su fiebre a los alumnos, pero su corazón vibra, sobre todo, al pisar el escenario
A sus 90 años, Ricardo Pena sigue con los pinceles a cuestas, retratando el rural gallego; sus hijos se contagiaron de su fiebre artística y ahora siguen sus pasos
Paco Otero heredó el oficio de carpintero de su padre y hace ya algunos años que se lo transmitió a su hijo; ahora los dos trabajan juntos en su taller familiar de Maniños