Confirma la responsabilidad del propietario, pero desestima la pretensión económica de los dueños de la perra fallecida, que pretendían cobrar los gastos veterinarios desde que nació
El hombre acudía a diario a desayunar a su local vestido con un buzo de un astillero, tras la transferencia no volvió a verlo; la mujer ha sido absuelta