Sin capacidad de gestión ni coercitiva, la marca de Mariñas Coruñesas intenta reconducir las malas costumbres ambientales con campañas de sensibilización
Tello fue el primero, regalo de la Casa Real. Luego vino Tellita, y después Lucas y Pecas. El monje Xosé Ramón Reiriz cuida a sus perros hasta el extremo de dormir con ellos cuando se ponen enfermos o de parto