La localidad vilagarciana no tenía vertedero donde echar sus desperdicios a finales de los ochenta y los iba depositando en distintos lugares. En Ourense, uno de ellos, sospechaban que eran muy tóxicos
La localidad no tenía vertedero donde echar sus desperdicios a finales de los ochenta y los iba depositando en distintos lugares; en Ourense, uno de ellos, sospechaban que eran muy tóxicos