El Cunqueiro acaba de abrir una unidad psiquiátrica para menores, pero solo tiene seis camas y siempre están ocupadas; los mandan a la planta de mayores y no pueden salir de su cuarto
«Sin la medicación se quedaría como un vegetal», defiende su hijo; tres neurólogos de hospitales públicos hicieron informes advirtiendo que no había ningún tratamiento alternativo