En la uci, la vida de cada paciente corre peligro y eso obliga a controlarlo hasta el extremo. Así es un día en la unidad de críticos de Povisa, donde los profesionales se refieren a los enfermos por su nombre de pila
Desde que nació, la acompañan una parálisis cerebral y una enorme energía. «Los médicos decían que a los 7 años me moriría, ahora tengo 62 y aún estoy viva»