El Deportivo deberá plantearse seriamente hasta qué punto compensa desplazarse 53 kilómetros para jugar un partido de rivalidad en plena pretemporada. Tal vez una exigencia excesiva con un torneo oficial a las puertas.
El Racing de Ferrol calentó el partido con su fútbol de combate, pero fue el Dépor el que perdió los estribos.
Alfonso Andrade