Los galos fueron secuestrados en una plataforma petrolífera de Nigeria junto con dos estadounidenses, un canadiense y dos indonesios, todos ellos empleados de una empresa denominada Afren.
Aunque su índice ha ido creciendo de manera estable, la situación de España en el ránking ha variado considerablemente dado que en otros países los índices han crecido más rápido.