El ministro espera que la activista acepte alguna de las tres soluciones que le ofrece: un documento que la acredite como refugiada política, un pasaporte español y un pasaporte marroquí.
El Ejército mauritano ha establecido como su máxima prioridad impedir que los presuntos terroristas que han secuestrado a tres cooperantes españoles consigan escapar a través del desierto a otro país vecino, principalmente Mali.