A juicio del Ejecutivo, la estrategia puesta en marcha por el PP es inaceptable, ya que en lugar de ofrecer las explicaciones intentan «atacar a los demás».
El presidente del Congreso ha opinado que la Iglesia no está actuando de manera inteligente «por no hablar claro», reconocer los hechos, perseguirlos y denunciarlos al fiscal.