Enrique no tiene coche, pero no se pierde una fiesta. Hace más de medio siglo que conduce un tractor rojo que lo lleva y lo trae a cualquier parte. «Nel vou facer a compra, á farmacia, ao médico; é fácil de aparcar, e a min no me dá problemas», asegura quien ya piensa en subirse a él para ir a comer la fabada a Ponteceso
Sandra Faginas